Sutiles movimientos del alma
Por: Ernesto Vidal Hernández
Bajo las cortinas verde oscuras, ahora separadas, el sutil encuentro de unas almas que con ritmos se mueven impetuosos, mantienen la expectación de decenas de personas, que congregados en el Teatro Universitario, de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), permanecen inmóviles y apabullados sobre sus butacas.
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Bajo las cortinas verde oscuras, ahora separadas, el sutil encuentro de unas almas que con ritmos se mueven impetuosos, mantienen la expectación de decenas de personas, que congregados en el Teatro Universitario, de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), permanecen inmóviles y apabullados sobre sus butacas.A ambos extremo del escenario, proyecciones de video acompañan el danzar de estas almas; Un danzar sublime como el de las plantas y árboles al ritmo del viento.
Dentro de aquel umbral, el sexo no importa, solo es cuestión de disfrutar la unión de los cuerpos que deseosos unos de otros mantienen aquella orgia de danzares, que culminará en orgásmicos aplausos.
Las sombras también se vuelven protagonistas, cuando Adele pide conseguir fuego para la lluvia, las almas son desplazadas por estas figuras de la oscuridad, que se yerguen, se estiran, se desnudan.
La simpatía de la presentadora provocaba alegoría. Ella habla del amor, corazones rotos.
—¿Quieren una salsa?—pregunto con tal gracia y sensualidad.
—Si— se oyeron voces desde la oscuridad.
—Yo también quiero una salsa— dijo señalando a la oscuridad, se oculta tras el telón, y en el siguiente instante toda ella parecía olas en el océano que desde la oscuridad le baila a la luna.
El latir de aquellas almas se oía a pesar del intento de ser opacadas por estruendosas vibraciones de dos bocinas que con gran vehemencia anhelaban ser escuchadas.
Así se vivió el 4 de diciembre, con Noches de encanto, baile, sensualidad y muchos colores.
La luna se había erguido imponente en el cielo, derramando su hermoso velo blanquecino, un reloj marcaba las 21:37 hrs. Y un escenario repleto de almas de velos distintos, muy coloridos, se llena de gratitud, satisfacción y excitación, un minuto después, una cortina verde oscura las ocultas.
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