¡NO AL EMPRÉSTITO NI A MÁS MENTIRAS!
SIN REMITENTE
POR: VICTOR ULÍN
En sus declaraciones de ayer, el gobernador electo, Arturo Núñez Jiménez, dejó claras dos cosas fundamentales que definen ya su próxima administración y que generó una aprobación unánime de los que siguen confiando en el Cambio Verdadero: que no habrá impunidad a quienes saquearon y endeudaron desde el poder público a Tabasco y que la relación con los medios de comunicación y periodistas en particular será diferente a la que sostuvieron durante 83 años con gobiernos del PRI.Su deslinde necesario, en efecto, fue en dos tiempos. Primero, con más datos, el gobernador electo reiteró y puntualizó su deslinde del cuestionado empréstito de 4 mil 130 millones de pesos que los diputados del PRI, del PVEM y del PAN aprobaron en el Congreso el pasado miércoles al gobierno de Andrés Granier Melo para ¡pagar deuda!, que compromete las participaciones fiscales (recursos federales) del Estado y la viabilidad financiera del nuevo gobierno que no tendrá margen de operación.
De parte del gobernador electo y su equipo de trabajo ha existido toda la disposición y voluntad para que la entrega recepción de la administración se realice sin mayores problemas, con la transparencia debida y de cara a los tabasqueños.
Pero, – lo señala Arturo Núñez-, no tiene ningún sentido volverse a reunir con su homólogo cuando su secretario de Finanzas, José Saiz Pineda, no es claro respecto al impacto del empréstito y además está escamoteando información sensible para conocer realmente el desastre financiero y administrativo que heredarán.
El empréstito, -y le asiste toda la razón a Arturo Núñez- no es, de ninguna manera, beneficioso para los tabasqueños. Al contrario. ¿Cómo puede ser de beneficio una deuda que compromete los dineros públicos del gobierno durante los próximos 20 años?
¿Qué tipo de entrega de la administración puede esperarse de quienes están más interesados en ocultar información y documentación que en dejar claras las cuentas?
Hasta el límite, Arturo Núñez Jiménez ha sido respetuoso y benevolente con los funcionarios y el gobernador Andrés Granier Melo. Pero quienes están a unos días de concluir su gestión han abusado de la buena fe del nuevo gobierno que está procurando que la entrega recepción se realice sin sobresaltos, pero sobre todo sin mentiras.
No es el gobernador electo el que está prácticamente saboteando la entrega recepción, sino el actual y sus funcionarios que no están aportando la información debida ni tampoco siendo claros cuando tratan de justificar el endeudamiento del gobierno.
Es eso lo que la población debe saber y los medios de comunicación, -entre ellos los columnistas a los que también se refirió el gobernador electo en un segundo momento– tenemos la responsabilidad de exponerlo públicamente para informar lo más objetivamente posible y no recurrir a la mentira para justificar lo que atenta y daña.
Es un hecho que después de este martes 20 de noviembre de 2012, la relación del gobierno entrante con los medios de comunicación –para bien- ya no será la misma.
Lo sucedido, sin embargo, no debe extrañarnos. Suele ocurrir en alternancias y transiciones como la que nosotros empezamos a experimentar el primero de julio, cuando los ciudadanos le dieron el triunfo al PRD, después de 83 años de gobierno priistas.
A partir de ahora, -lo que podemos ratificar-, es que la transición va, y va en serio, y que el gobernador electo cuenta con la suficiente autoridad moral y el respaldo popular para emprender acciones en contra de los que saquearon y endeudaron Tabasco.
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